Pasar muchas horas mirando el móvil o el ordenador carga el cuello y los hombros. No es una impresión: los servicios de salud citan la postura mantenida delante de una pantalla como una de las causas más habituales del dolor de cuello. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se alivia con hábitos sencillos y movimiento suave.
Estas tres pausas suaves son una forma fácil de empezar a cuidarlo en casa o en el trabajo.
1. Mentón hacia atrás
Sentado y erguido, lleva la barbilla hacia atrás, como si quisieras sacar papada, sin mirar hacia arriba ni hacia abajo. Mantén entre 5 y 10 segundos y repite de 5 a 10 veces. Si te cuesta, apoya un dedo en la barbilla como guía.

2. Inclinación lateral
De la misma postura, deja caer la oreja hacia el hombro con suavidad, sin levantar el hombro. Nota el estiramiento en el lado contrario, mantén unos 5 segundos y cambia de lado. Repite de 5 a 10 veces por lado.

3. Rotación lenta
Gira la cabeza hacia un lado, como diciendo que no, despacio y solo hasta donde no moleste. Mantén entre 5 y 10 segundos y repite de 5 a 10 veces por lado.

Qué más ayuda
- Pon la pantalla a la altura de los ojos y no mantengas el cuello en la misma posición mucho rato: levántate un momento cada hora.
- Calor local suave o moderado en la zona, en tres ciclos de 10 a 15 minutos con una hora de descanso entre ellos, sin que la fuente de calor toque directamente la piel.
- Por la noche, una almohada baja y firme, con la cabeza a la misma altura que el cuerpo.
Cuándo conviene que lo vea un profesional
Si el dolor lleva varias semanas, no mejora con estos cuidados, o aparecen otros síntomas como hormigueos o un brazo frío, puede ser algo más serio: consúltalo con un profesional sanitario sin dejarlo pasar.
Y si quieres una valoración individualizada de tu cuello, en NaturalFisios trabajamos con osteopatía y fisioterapia. Estamos en Calle de Sierra Morena 31, Villa de Vallecas (Madrid). Puedes pedir cita o resolver dudas por WhatsApp o llamada al 630 943 473.
Esta entrada es orientativa y general; cada persona necesita su propia valoración.